La noche en el desierto es lo que casi todo el mundo recuerda del viaje, así que conviene saber de
antemano dónde se duerme. Nuestros campamentos están dentro del Erg Chebbi, a entre
cuarenta y cinco minutos y una hora de camello desde el punto de salida, lo bastante lejos del
pueblo para que no haya luces ni ruido de motores.
Todos comparten lo esencial: jaima con cama de verdad —no colchoneta—, sábanas limpias, mantas de
lana, jaima común para la cena, hoguera y música de tambores. Lo que cambia entre categorías es el
baño, el tamaño de la tienda y el nivel de aislamiento del resto de grupos.
Cómo se llega al campamento
El plan habitual es salir del punto de partida entre hora y media y dos horas antes de la puesta de
sol, en camello, con una parada en lo alto de una duna para ver el atardecer. La
llegada coincide con la última luz. Si prefieres no montar, o si vas con niños muy pequeños o alguien
con problemas de espalda, se puede subir en 4x4 hasta la misma puerta sin coste
adicional; sólo hay que avisarlo al reservar.
Qué se cena y qué pasa después
La cena se sirve sobre las ocho en la jaima común: sopa harira, ensalada marroquí, tayín de pollo con
limón confitado o de verduras, fruta y té a la menta. Adaptamos el menú a dietas vegetarianas,
veganas, sin gluten o sin lactosa si nos lo dices con antelación.
Después se enciende la hoguera y los guías sacan los tambores. No es un espectáculo montado: son los
mismos chicos que han llevado los camellos, tocando lo que tocarían igualmente. Sobre las once se
apagan las luces del campamento, y ese es el momento de tumbarse boca arriba: sin contaminación
lumínica se ve la Vía Láctea a simple vista.
Frío, calor y otras cosas prácticas
De diciembre a febrero las madrugadas bajan de cero grados en las dunas. Hay mantas de sobra en todas
las jaimas, pero conviene llevar ropa térmica y gorro. En julio y agosto ocurre lo contrario: el día
es duro y la noche, en cambio, resulta agradable, alrededor de veinticinco grados.
La cobertura móvil funciona de forma irregular; hay señal en algunos puntos del erg y en ninguno
otros. Los campamentos de categoría confort y lujo tienen electricidad por placas solares y
generador, suficiente para cargar el móvil. En el estándar conviene llevar batería externa.
Las duchas del campamento estándar son compartidas, con agua caliente, en un módulo a pocos metros de
las jaimas. A partir de la categoría confort, la jaima incluye baño privado con
ducha e inodoro dentro de la propia tienda.
Campamento privado para grupos y parejas
Si viajas en grupo grande, celebras algo o simplemente quieres el sitio para ti, montamos un
campamento exclusivo en una zona apartada del erg, con equipo propio, cena a la carta y sin ningún
otro grupo alrededor. Se organiza con un mínimo de una semana de antelación.