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Destinos de Marruecos

Las ciudades imperiales, los mares de dunas, los valles del sur y los desfiladeros del Atlas que atraviesan nuestras rutas.

Un viaje al Sáhara marroquí es, sobre todo, una carretera. Entre la ciudad de salida y las dunas hay entre ocho y once horas de conducción repartidas en dos o tres días, y lo que ocurre por el camino pesa tanto como el destino: el puerto de Tizi n'Tichka, los ksour de barro, los desfiladeros del Todra, los palmerales del Ziz.

Esta página reúne todos los lugares que aparecen en nuestros itinerarios, agrupados por tipo. Si estás montando tu ruta y no sabes qué merece una parada larga y qué se ve bien desde el mirador, empieza por aquí.

Ciudades imperiales y del norte

Las bases de salida y los destinos culturales que suelen abrir y cerrar un viaje por Marruecos.

Marrakech, Marruecos

Marrakech

La ciudad roja y la base de salida más habitual hacia el desierto. Su medina, declarada Patrimonio de la Humanidad, gira alrededor de la plaza Jemaa el-Fna, que cambia por completo entre el mediodía y la noche. Palacio Bahía, tumbas saadíes, jardín Majorelle y una red de zocos gremiales que sigue funcionando como hace siglos.

Fez, Marruecos

Fez

La capital espiritual del país y la medina medieval más grande del mundo árabe todavía habitada: nueve mil callejones sin tráfico rodado. Alberga la universidad Al Qarawiyyin, fundada en el año 859, y las curtidurías de Chouara, donde el cuero se sigue tratando en tinas de piedra a la vista.

Casablanca, Marruecos

Casablanca

La ciudad económica de Marruecos y su principal puerta aérea. Su gran atractivo es la mezquita Hassan II, construida sobre el Atlántico y visitable por dentro, junto con el centro art déco heredado del urbanismo de los años veinte.

Rabat, Marruecos

Rabat

La capital administrativa, tranquila y ordenada, con la torre Hassan, el mausoleo de Mohammed V, la kasbah de los Udayas asomada al río Bu Regreg y las ruinas de Chellah entre jardines.

Chefchaouen, Marruecos

Chefchaouen

La ciudad azul del Rif, fundada en 1471 y pintada en todas las gamas del añil. Su medina es pequeña, en cuesta y perfecta para caminar sin mapa. Mejor a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando se marchan los autobuses.

Meknes, Marruecos

Meknes

Ciudad imperial de Moulay Ismail, con la monumental puerta de Bab Mansour, los graneros reales de Heri es-Souani y una medina mucho menos turística que la de Fez.

Tánger, Marruecos

Tánger

La ciudad del Estrecho, mestiza y literaria, con su kasbah sobre el puerto, el cabo Espartel y las cuevas de Hércules. Puerta de entrada para quien llega en ferry desde España.

Agadir, Marruecos

Agadir

La gran ciudad balnearia del Atlántico, reconstruida tras el terremoto de 1960. Playa de diez kilómetros, clima suave todo el año y base para el surf de Taghazout y el valle del Paraíso.

Essaouira, Marruecos

Essaouira

Antigua Mogador, con murallas portuguesas, puerto de pesca azul, medina blanca y viento constante que la ha convertido en destino de kitesurf. A tres horas de Marrakech.

Ouarzazate, Marruecos

Ouarzazate

La puerta del desierto, ya al sur del Atlas. Kasbah de Taourirt, estudios de cine con decorados en pie y punto de partida hacia el Draa y hacia el Dades.

El desierto y sus mares de dunas

No hay un único desierto marroquí. Estos son los cuatro escenarios a los que llevamos viajeros y en qué se diferencian.

Merzouga, Marruecos

Merzouga

El pueblo al pie del Erg Chebbi y el destino de la mayoría de nuestros tours. Alrededor: el lago estacional Dayet Srji, las minas de M'Fis, el pueblo gnawa de Khamlia y campamentos nómadas.

Erg Chebbi, Marruecos

Erg Chebbi

Un mar de dunas de veintidós kilómetros de largo por cinco de ancho, con crestas que superan los ciento cincuenta metros. Es el paisaje que la mayoría de la gente tiene en la cabeza cuando dice desierto del Sáhara.

Erg Chigaga, Marruecos

Erg Chigaga

Cuarenta kilómetros de dunas al final del valle del Draa, pasado M'Hamid. Solo se llega en 4x4 por pista y no hay pueblos cerca. Más grande, más salvaje y mucho más solitario que el Erg Chebbi.

Zagora, Marruecos

Zagora

La puerta del desierto meridional y destino de las escapadas de dos días desde Marrakech. Sus dunas de Erg Lehoudi son modestas, pero el valle del Draa que lleva hasta allí es magnífico.

Valles y palmerales del sur

La ruta de las mil kasbahs discurre por estos valles: adobe, agua y palmeras entre montañas peladas.

Valle del Dades, Marruecos

Valle del Dades

Cañón esculpido por el río Dades, con formaciones rocosas conocidas como patas de mono y una carretera de curvas encajonadas que es una de las imágenes más fotografiadas del país.

Valle del Draa, Marruecos

Valle del Draa

Doscientos kilómetros de palmeral continuo siguiendo el río más largo de Marruecos, salpicado de kasbahs de adobe y de pueblos que viven del dátil.

Valle del Ziz, Marruecos

Valle del Ziz

El corredor verde que une el Atlas con el Sáhara. Desde el mirador del túnel del Legionario se ve el palmeral encajado entre montañas rojas hasta perderse de vista.

Valle de las Rosas, Marruecos

Valle de las Rosas

Entre Skoura y el Dades se cultivan rosas damascenas para la industria cosmética. En mayo se celebra en Kelaat M'Gouna el festival de la rosa, con desfiles y mercado.

Gargantas del Alto Atlas

Desfiladeros de pared vertical excavados por los ríos, con carretera al fondo y aldeas colgadas de la roca.

Gargantas del Todra, Marruecos

Gargantas del Todra

Un desfiladero de trescientos metros de altura y apenas diez de ancho en su punto más estrecho, con un río frío en el fondo. Muy frecuentado por escaladores.

Gargantas del Dades, Marruecos

Gargantas del Dades

Más abiertas que las del Todra y con paredes de color más cálido. La carretera que las recorre sube en zigzag hasta un mirador que se ha convertido en parada obligada.

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Cuéntanos cuántos días tienes y qué te apetece ver. Te preparamos una propuesta a medida, sin compromiso y con el precio cerrado por escrito.